El precio de una tarima depende de cinco cosas: el material, la medida, el peso o la cantidad de resina o madera que lleva, los refuerzos y el volumen de compra. Pero el precio de compra no es lo que la tarima le cuesta a su operación. Lo que realmente paga es el costo por ciclo: lo que gasta cada vez que una tarima sale cargada y vuelve, o cada vez que se va en un embarque sin retorno.
Si llegó aquí buscando cuánto cuesta una tarima de madera, la respuesta corta es que el precio cambia por región, medida, tipo de madera, si es nueva o reciclada y cuántas piezas compra. No encontramos una fuente pública confiable y actualizada con rangos de precio de tarima de madera en México, así que este artículo no le da una cifra que mañana ya no sirva. Le da los criterios para leer una cotización y la fórmula para compararla contra la alternativa.
Dos cotizaciones de "tarima 48 × 40" pueden no estar cotizando lo mismo. Antes de comparar precios, revise estas variables.
En madera, el precio depende de la especie, la escuadría de las tablas, si es madera nueva o recuperada y si lleva tratamiento fitosanitario. En plástico, depende de la resina (por ejemplo, HDPE o copolímero), del contenido de material reciclado frente a virgen y del proceso de fabricación.
Una tarima de 48 × 48 in lleva más material que una de 48 × 40 in, y una de 37 × 37 in lleva menos. Las medidas fuera de estándar suelen costar más porque se producen en menor volumen. Si su operación usa varias medidas, el precio promedio de su inventario depende de esa mezcla.
Es la variable que más se parece a "cuánto material compra". En plástico, el peso refleja la resina inyectada. En el catálogo de GT+plastics hay modelos de 48 × 40 in desde 8.3 kg, como la TA-15 para exportación, hasta más de 26 kg en plataformas reforzadas para rack. No cuestan lo mismo porque no resuelven lo mismo.
Refuerzos metálicos, cara cerrada o calada, labio perimetral, doble cara o doble vista cambian el precio. Por ejemplo, la TA-100 se fabrica sin refuerzo, con tres o con cinco refuerzos metálicos: sin refuerzo está documentada para 700 kg en rack y con refuerzo para 1,500 kg. Pagar refuerzo que su operación no usa es sobrecosto; no pagarlo cuando lo necesita es riesgo.
El volumen del pedido mueve el precio unitario en cualquier material. Y el tipo de uso define qué tarima conviene cotizar: una tarima de un solo viaje (one way) para exportación se diseña ligera porque no regresa; una de circuito cerrado se diseña para volver y trabajar muchas veces.
La comparación habitual pone dos precios unitarios lado a lado. La tabla muestra lo que esa comparación deja fuera.
| Concepto | Tarima de madera | Tarima plástica |
|---|---|---|
| Precio de compra | Generalmente menor por pieza | Generalmente mayor por pieza |
| Reparaciones | Recurrentes: tablas rotas, clavos que salen, bloques sueltos | Se reemplaza la pieza dañada; no se repara con clavos |
| Reposición | Frecuente en circuitos de uso intensivo | Depende de la tasa de pérdida y del daño por manejo |
| Daño al producto | Astillas y clavos pueden dañar empaque y producto | Sin astillas ni clavos |
| Exportación | Requiere tratamiento y marca NIMF 15 / NOM-144 | Fuera del alcance de NIMF 15 y NOM-144 |
| Humedad y limpieza | Absorbe humedad; difícil de lavar | No absorbe líquidos; se lava |
| Peso propio | Variable según humedad y madera | Dato fijo en ficha técnica |
| Valor al final de su vida | Bajo; muchas veces es un costo de disposición | El HDPE se puede reciclar |
Ninguna fila tiene precio porque cada fila depende de su operación. Lo que sí muestra la tabla es que la madera concentra su costo después de la compra, y el plástico lo concentra en la compra.
Un ciclo es un uso completo: la tarima se carga, se mueve, se entrega y, si es de circuito cerrado, regresa. En exportación sin retorno, el ciclo es el viaje.
La fórmula básica es:
Costo por ciclo = (Precio de compra + Reparaciones + Tratamientos + Costo de incidentes − Valor residual) ÷ Ciclos efectivos
Los valores siguientes son hipotéticos. No son precios de mercado ni precios de GT+plastics. Están expresados en unidades (u) para mostrar cómo funciona la fórmula. Sustitúyalos por los datos de su operación.
| Variable (hipotética) | Madera | Plástico |
|---|---|---|
| Precio de compra | 100 u | 300 u |
| Reparaciones acumuladas | 40 u | 0 u |
| Tratamientos | 0 u (uso nacional) | 0 u |
| Costo de incidentes atribuible | 30 u | 15 u |
| Valor residual | 0 u | 20 u |
| Ciclos efectivos | 5 | 40 |
| Costo por ciclo | (100 + 40 + 30 − 0) ÷ 5 = 34 u | (300 + 0 + 15 − 20) ÷ 40 ≈ 7.4 u |
En este escenario la tarima que cuesta tres veces más al comprarla cuesta menos de una cuarta parte por ciclo. Pero el resultado depende de una sola variable más que de las otras: los ciclos efectivos.
Una forma rápida de usar la fórmula es preguntar cuántos ciclos necesita la tarima plástica para igualar el costo por ciclo de la madera:
Ciclos de equilibrio = (Precio + Reparaciones + Incidentes − Residual del plástico) ÷ Costo por ciclo de la madera
Con los números hipotéticos: 295 ÷ 34 ≈ 8.7 ciclos. Si en su circuito la tarima plástica regresa y trabaja más de nueve veces, el cambio se paga; si se pierde antes, no. Por eso la primera pregunta no es "cuánto cuesta", sino "cuántas veces la voy a usar y cuántas voy a recuperar".
El cálculo completo a varios años, con flujo de caja y escenarios, está en cómo calcular el TCO para tarimas, paso a paso, y las variables que conviene medir antes de calcular están en qué variables analizar para calcular el TCO de tarimas.
La tarima de madera se repara con clavos y tablas nuevas, y cada reparación cuesta mano de obra, material y tiempo fuera de servicio. Si su almacén tiene un área de reparación de tarimas, ese costo existe aunque no esté asignado a "tarimas" en contabilidad.
Un clavo que sale o una tabla rota no solo dañan la tarima: rompen cajas de la cama inferior, desalinean la carga o provocan que una tarima no entre en la posición de rack. Esos costos se registran como merma, devolución o retrabajo, casi nunca como costo de tarima. La relación entre la tarima y esos indicadores está desarrollada en KPI de almacén: 5 indicadores que dependen de la tarima.
El embalaje de madera que se usa en comercio internacional debe cumplir las medidas fitosanitarias y la marca de la NOM-144-SEMARNAT-2017, basada en la NIMF 15. Para Estados Unidos, el USDA-APHIS exige que el embalaje de madera regulado esté tratado y certificado conforme a la NIMF 15, y considera no conforme el embalaje sin marca, con marca ilegible o con señales de plagas. Las tarimas plásticas no están sujetas a esa regulación. El análisis de costo específico para exportación está en costo de tarimas de exportación: madera vs. plástico.
En exportación, cada kilo de tarima es un kilo que no es producto. El peso de una tarima de madera varía con la humedad; el de una tarima plástica está en la ficha técnica. La TA-32, por ejemplo, pesa 10.65 kg y está documentada para 1,300 kg dinámicos y doble estiba.
Al final de su vida, la tarima de madera dañada suele convertirse en un residuo que alguien tiene que retirar. La mayoría de las tarimas plásticas del catálogo de GT+plastics se fabrican en HDPE, que es reciclable al final de su vida útil, y varias integran material reciclado desde el origen.
El costo por ciclo no siempre favorece al plástico. Revise en qué caso está su operación:
Si ya decidió que el cambio tiene sentido y necesita presentarlo, el procedimiento está en cómo justificar el cambio de tarimas ante Dirección y Finanzas. Y si todavía no está seguro de que sea el momento, revise cuándo cambiar tarimas de madera por plástico.
Una cotización comparable necesita la misma información para ambos materiales:
Con los puntos 5 a 7 ya puede calcular su costo por ciclo actual. Sin ellos, cualquier comparación será solo de precio unitario.
En GT+plastics no publicamos precios porque el modelo correcto depende de la carga, el equipo y el tipo de uso. Revisamos con usted su medida, su carga, dónde trabaja la tarima y cuántos ciclos hace, y le indicamos qué configuración corresponde y qué datos faltan para calcular su costo por ciclo con números reales.
Solicite un diagnóstico de costo para su operación y compare con sus propios datos, no con un precio de lista.